viernes, 26 de octubre de 2007

83.-Orfeo, el músico que bajó a los infiernos

Orfeo formó parte de la expedición de los Argonautas, logró llegar a la lejana Cólquide y rescatar el vellocino de oro de un jardín custodiado por un dragón. A su regreso, la nave acertó a pasar por el paraje en el que moraban las sirenas. Las sirenas alzaron en coro una hechizante melodía a fin de que la nave encallara en sus dominios.
Sólo Orfeo supo adivinar el peligro. Comenzó a arrancar los mejores acordes de su lira. Las sirenas, seducidas por la música de Orfeo, dejaron de modular sus engañosas canciones y se retiraron a la costa.

La pérdida de Eurídice
Se cuenta que el día de su boda con la ninfa Eurídice ésta se vio apremiada por un viejo pretendiente que la hizo sufrir la venenosa picadura de una víbora y perdió la vida. El cantor decidió aventurarse en el inframundo para tratar de convencer a Hades de que le devolviera su esposa.

Una vez allí logró convencer al barquero de las almas, para que le llevase a la otra orilla de la laguna Estigia. El músico también consiguió que Cerbero le franquease las puertas. .......................
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Orfeo logró conmover los corazones inflexibles de Hades y su esposa Perséfone. Ambos tomaron la ardua pendiente que conducía a la superficie y cuando ya se divisaban los rayos del sol, giró la vista con la voluntad de ayudarla en el último tramo, cosa que le habían prohibido hacer. Orfeo sólo alcanzó a ver como Eurídice desaparecía.
.......De esta segunda pérdida, el mítico cantor ya nunca pudo recuperarse y vagaba pulsando los más desesperados acordes. Con estos cantos Orfeo hacía que bosques enteros se movieran y que las bestias se aplacaran.
......Su muerte conmovió el corazón de las rocas y de las bestias. Sus miembros descuartizados fueron recogidos por las musas. No ocurrió lo mismo con su cabeza, la cual, embarcada sobre la lira de Apolo y emitiendo quejumbrosos lamentos, llegó a la isla de Lesbos. La testa del cantor tracio habría de sufrir una última amenaza, la de una serpiente que quedó petrificada por la intercesión del dios Apolo. La cabeza de Orfeo continuó dictando canción y poemas. De este modo acabó configurándose un corpus de poemas atribuidos a Orfeo, la llamada poesía órfica.

Post de Itziar (2º Bach B)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha encantado Itziar.Aurrevoir.

merce padilla dijo...

El amor es más fuerte que el miedo.
Por él podemos bajar hasta los infiernos...

¡Y los sonidos de la lira de Orfeo nos acompañan en ese descenso!¡Cómo serían de hermosos que consiguieron conmover al inclemente Hades y permitir la liberación de Eurídice!


Besos, Itzíar

Anónimo dijo...

Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena. Feliz mañana de Carnaval a todos.

Javi Hdez dijo...

De los infiernos también puede salirse, por amor.

Os lo dice uno que ha estado en esos avernos
felicidades, gente de filoabpuerto,

Rubén 2ºB Bach dijo...

Por cierto hay algo que yo conozco y que no nombraron del relato. Orfeo al salir de los infiernos estaba desencantado con las mujeres y según el mito se convirtió en el primer homosexual de la historia.

Alejandro2ºbach dijo...

Falta el final :-Las ninfas celosa porque ya no pasaba el tiempon junto a ellas le despedazaron enviandole de vuelta al hades.Tambien lo cuenta Ovidio en Metamorfosis.