miércoles, 12 de diciembre de 2007

100.-"Dame, por favor, esa fuerza..."


Una vez, un peregrino se quedó en un bosque muy cerca de un pueblo y acampó debajo de un árbol para pasar la noche.
Era una noche oscura, sin estrellas ni luna y oyó una voz que gritaba:
-“¡La piedra, la piedra! Dame la piedra preciosa peregrino”- dijo un mercader.
El viejo peregrino se levantó y se acercó al hombre que gritaba y le dijo:
-“¿Qué piedra deseas hermano?”
El mercader le respondió:
-“La noche pasada tuve un sueño en que el Shiva me decía que si venía aquí esta noche, encontraría un peregrino que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre”.
El peregrino fue a buscar su bolsa y le dio la piedra diciéndole:
-“La encontré en el bosque cerca del río, puedes quedártela”.
El mercader cogió la piedra y se marchó a su casa. Una vez en su hogar abrió la mano y... ¡oh! ¡qué sorpresa! Era un diamante. No pudo dormir lo que quedaba de noche, daba tantas vueltas a la cama como en su cabeza. Se levantó al amanecer, volvió al lugar donde había dejado al peregrino y le dijo:
-“Dame por favor la fuerza que te ha permitido desprenderte de esta riqueza con tanta facilidad”.
Cuento hindú

16 comentarios:

Alejandro 2ºbach dijo...

El significado de la historia esta claro y se trnsmite bien.Me gusta.La mayoria de los cuentos ya sean procedentes del hinduismo o ,del budismo o taoísmo son de gran belleza.

Amc forever. dijo...

Cierto es que cuándo tocamos el bolsillo, la filosofía, la solidaridad o ese tipo de cuestiones, toda o gran parte de ella se evapora, se esfuma. Otra cuestión es saber cual es el limite de la generosidad, o en dónde mi orgullo se siente complacido, diferente será que ese limite sea el razonable. Muy adecuado el cuento. De todos modos las mismas limitaciones, el orgullo, el apego a lo material, y lo agarrao que somos, forma parte también de nuestra condición, no olvidemos que somos humanos, algo cretinos pero simples humanos. Por cierto, hablando de generosidad, ¿y tu limite dónde está?.

Mr President dijo...

¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?, canta Manolo García en su tema Insurrección.Muy recomendable.

margarita -ies la guancha- dijo...

Es un cuento muy bello, chicos, me gusta esta sección de cuentos con vida, hay cosas que se expresan mejor en forma de cuentos, tienen lenguaje universal por eso en todas las culturas hay transmisión de enseñanzas usando cuentos

filoabpuerto dijo...

ALEJANDRO

¿Estás sufriendo una transformación? je je antes le ponías pegas a los cuentos, debe ser efecto de tanto escuchar a Pink Floid...

AMC

Bueno, lo importante es esa generosidad, lo del límite... los que no tenemos "vocación de Teresa de Calcuta" me imagino que pondremos el límite en cómo nos relacionemos con los demás, de tal manera que si son con nosotros respetuosos y afectuosos, brote la generosidad en nosotros y lo seamos también con ellos, dándoles nuestro afecto y tiempo. Yo , procuro serlo para quien lo es conmigo, mi límite está, quizá en si hay o no correspondencia entre el trato que doy y el que recibo a cambio.

Saludos

MR PRESIDENT:

Manolo García y Miguel Ríos son una genial pareja, pedazo de artistas y la voz de Miguel,sigue siendo, efectivamente, fantástica. Gracias por la recomendación

Saludos


MARGARITA

Ya lo creo que sí, quizá sea porque en ellos el lenguaje es más el del corazón, como en la poesía.

Abrazote

Merce

luly bach noct dijo...

Este texto lo podemos ver de distintas maneras, según mi opinión hoy en día todos somos muy apegados a las riquezas o cosas que nos aferran a la tierra, sin embargo después que nos muramos no queda nada tan solo nuestro cuerpo, y si yo hago feliz a alguien dándole algo que me encontré quizás se lo daría si en ese momento no estoy en una situación económica difícil, porque ahora todo gira alrededor del dinero o los objetos de gran valor adquisitivo. Si actuáramos como el peregrino sería una gran lección para otras personas, aunque creo que muy difícil, y aun mas algo de mucho valor

Amc & Mr President. dijo...

¿Quién nombró a Miguel Ríos? mmm interesante.

JONH7 ( 2º A BACH. ) dijo...

Yo opino que está muy bien lo que ha hecho el peregrino, en la actualidad deberiamos hacer lo mismo, ofrecer las cosas q para nosotros no tienen valor, a ver si así acabamos con la pobreza, y si no, por lo menos que disminuya.

Dayari 2º bachillerato dijo...

Me gusta mucho el cuento. Aquí lo que te quiere decir es que importa más la fuerza de poder desprenderte de la riqueza que la propia riqueza.

rosely 2B dijo...

El mensaje del cuento es que todos deberiamos tener la fuerza de voluntad de despegarnos en ocasiones de las riquezas materiales y ambicionar sin embargo las riquezas de la vida.

amal 2ºB bach dijo...

me gusta mucho el cuento,
el cuento refleja que hay que compartir lo que uno tiene con los demas y no ser tan egoista.

mónica kang liu 2ºb bach dijo...

Este cuento refleja primero que el hombre siempre es atraido por la riqueza,y por otra parte la dificultad de apartarse de ella . La intención de poser y conseguir la riqueza y el beneficio propio ha sido la causa de la mayoria de los grandes problemas bélicos a lo largo de la historia.
La riqueza , ya que esta tiene el significado del poder, hace que sea deseable e insuficiente.

Aura Gálvez(2ºBACH) dijo...

Creo que este cuento hindú, trata varios valores que ayudan a comprender que la verdadera riqueza no consiste en acumular cosas sino en compartirlas con los demás y disfrutarlas no solos, sino que se disfruta mucho más compartiéndolas. Pues aporta además del valor de las cosas que ya posees el valor de ver la alegría y agradecimiento que recibes de los demás de manera directa o indirecta que hacen el sentimiento de satisfacción muchísimo más grande.

marisa dijo...

Me ha parecido un cuento precioso. Efectivamente nada que no esté vacío se puede llenar. También los que reciben, dan al otro la oportunidad de sentir la satisfacción del dar.¿Será que todo es un eterno dar...?
Un abrazo, Merce

filoabpuerto dijo...

MARISA

Marisa, querida amiga, un gran abrazo para tí

Merce

Itziar 2º Bach A dijo...

En mi parecer, el peregrino, es una persona que no da valor a las riquezas, sino a la vida. El mercader, al darse cuenta del valor que tenia el peregrino, quiso adquirirlo, igual que este, puesto que las personas con gran generosidad, son las mas admiradas y apreciadas.