jueves, 1 de marzo de 2007

33.- Se llama Nadia y quiere ser lo que es: una mujer


Se llama Nadia, pero durante años ha vestido de chico para trabajar y ayudar a su familia. Esta joven afgana está en Barcelona para operarse de las cicatrices que una bomba le causó y volver a vestir de mujer sin que nadie la reconozca.

23 comentarios:

filoabpuerto dijo...

Su historia, la historia de muchas... te la contamos a través de los comentarios a continuación de 1º Bach A y 1º Bach B

Daiana (1º Bach B) dijo...

“Cuando tenia 8 años vivía tranquila con mi familia. Pero cuando empezó la guerra una bomba explotó en nuestra casa y quedé herida.
Al salir del hospital me enteré de que las mujeres no podíamos trabajar. Un día, mi hermano salió a comprar comida pero no regresó, lo mataron en la calle las fuerzas militares. Fue entonces cuando compré ropa de hombre y empecé a buscar trabajo.”

Cristian (1º A) dijo...

Es una joven de 21 años que, se ha visto obligada de chico para poder trabajar y ganar el dinero con el que mantener a sus padres enfermos y a sus hermanos pequeños. Nadia ha trabajado en una granja, ha cavado pozos y ha reparado bicicletas, pero siempre vestida de chico y con una identidad que no era la suya.

Rubén (1º BachB ) dijo...

La realidad para las mujeres en Afganistán no ha mejorado demasiado. Nadia ha querido recuperar su identidad pero no lo ha hecho por temor a que la gente la reconozca debido a las cicatrices y su cara desfigurada, provocadas por la bomba que cayó en su casa cuando era pequeña.

Gustavo (1º Bach B ) dijo...

POCOS CAMBIOS PARA LAS MUJERES EN AFGANISTÁN.

En el año 2001, el gobierno talibán cayó y en 2003 Afganistán aprobó una nueva Constitución que establece la igualdad ante la ley de hombres y mujeres. Pero en la práctica esta igualdad aún está lejos de cumplirse: ( se ha restablecido el derecho a la educación y la asistencia sanitaria pero la posibilidad de que una mujer pueda ir a la escuela, a la universidad o al médico depende de la voluntad del padre, el hermano o el marido.)

filoabpuerto dijo...

Esto último nos resulta escandaloso:

"la posibilidad de que una mujer pueda ir a la escuela, a la universidad o al médico depende de la voluntad del padre, el hermano o el marido"

filoabpuerto dijo...

ESTAMOS CON VOSOTRAS: NUESTRO APOYO Y CARIÑO:

MUJERES AFGANAS ACTIVAS

Muchas mujeres afganas se esfuerzan por tener un clima de normalidad y reivindicar los derechos de las mujeres del país. AWEC, una de las entidades afganas más progresistas que trabaja con mujeres encarceladas por delitos “morales”. También la Red de Mujeres Afganas y su labor formativa, y HAWCA, como proyectos educativos y con una de las tres únicas casas de acogida para mujeres maltratadas que hay en la zona.

Sabrina dijo...

Sin identidad, sin nombre, sin una vida libre, siempre escondiéndose, mirando en cada esquina, siempre alerta. ¿Qué tipo de vida le espera?. Sólo por intentar ayudar, para que toda su familia esté bien. Hacer algo que está prohibido por algo justo. En este caso EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS.

Jésica O. dijo...

Una libertad prohibida,
Una vida esclavizada en el anonimato.
Detrás de una tela oscura y rígida
Se encuentra una mujer olvidada por la sociedad.
Encontramos la necesidad de cambiar estos ideales machistas
Por las mujeres sometidas a estas necedades.
Empezando con la creación del burquini,
El bañador de las mujeres islamistas
Creado por una mujer islamista que reside en Australia.

Dailys (2º Bach A ) dijo...

Tras la tela, se esconde:
La valentía para luchar,
El dolor soportado por trabajar,
La fuerza para volverse a levantar,
El miedo de que la vayan a matar,
Porque ha sobrepasado los
Límites, que nunca debió pasar.
Tras la tela se esconde una mujer
Que ha sufrido por amar.

Ainhoa dijo...

Esta historia se parece mucho a la de la pelicula OSAMA que vimos en filosofia el año pasado.
La pelicula trata sobre una niña de 12 años y su madre que se ven amenazadas a la miseria cuando, con la llegada de los talibanes al poder en Afganistán, pierden su derecho a trabajar y la posibilidad de salir solas a la calle, dado que no tienes a ningún varón en la familia que veles por ellas.La madre y abuela de la niña deciden entonces hacerla pasar por un chico, lo que llena de terror a la muchacha, angustiada por lo que puede pasarle si se descubre su verdadera identidad.Cuando en compañía de otros chicos, es llevada a la madrasa, escuela religiosa que además es un centro de formación militar de los talibanes, recibe la ayuda de Espandi, un chico que sabe quién es realmente y le da un nombre: Osama.

Saray dijo...

Mi opinión es que nosotros vemos el problema desde nuestra óptica, que es la de una cultura distinta a la suya. En algunos países se les ha dado a la mujer libertad para quitarse el velo y no lo hacen. Todos los sistemas sociales se basan en un equilibrio, asumido por los individuos, y el cambio se realiza poco a poco. A veces se necesitan varias generaciones para concretar un cambio sustancial.
El caso de Nadia me parece dramático, mi apoyo para ella, igual al vuestro.
Sin embargo, ¿no es también sangrante la cantidad de mujeres que mueren en nuestro país, víctimas de la violencia de género?. ¿Y las que están padeciendo malos tratos?. Éstas trabajan fuera y dentro de casa, pero eso no hace que sigan convirtiéndose en mártires.
Se hacen manifestaciones multitudinarias por las víctimas del terrorismo, y me parecen muy bien. Pero ¿quien levanta el grito por estas mujeres?. ¿Cómo podemos consentir, sin hacer nada, en nuestro civilizado país, estos asesinatos?.
Mi apoyo a Nadia y a todas las mujeres y hombres que sufren el asedio y abuso de sus congéneres.

merce padilla dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Saray, el terrorismo de la violencia de género es superior en número y ya no digo más sangrante que el tro porque todos son terroríficos.

Sobre el por qué no se quitan el velo cuando se abre el régimen en el que están o cuando están en otro país, es, efectivamente una cuestión de mucha complejidad en la que confluyen muchos factores, culturales, de mentalidad, de religiosidad... y hasta de "entenderse y sentirse a sí mismas", las mujeres acorazadas tras el burkha tienen que aprender una nueva forma de estar en el mundo, de relacionarse, hasta de hallarse en el espacio y, yo diría que hasta de caminar. Todo ello lleva su tiempo, desde luego,

¡Hay que ver qué rapido se impone una prohibición y cuánto tiempo y sangre cuesta una liberación!

Abrazos a todos/as

Nadie que importe. dijo...

¿Y mi ombligo?. Parece ser por lo que puedo leer, que nuestro mundo "occidental" es lo más de lo más, y cualquier referencia que no esté a nivel, choca de plano y claro, lo demás resulta ser bochornosamente inadecuado, desfasado, esclavizante. ¿Os habéis mirado el ombligo?. Veamos, ¿que podemos ofrecerle?, ¿nuestra cultura, tradiciones populares, libertad, democracia, justicia, trabajo,...?, seamos un poco críticos. Yo solo acertaría a defender la posibilidad de elegir. Es decir, si mañana alguna compañera del Inst. os dice, "he decidido ser musulmana Chií o Suní, y ya tengo ganas de tener mi propio burka", habría que respetarla igualmente, no?. Es peligroso hablar de una cultura sin conocerla, un error que nos condena, sobre todo si nuestra cultura no deja de sorprender a diario por errores, injusticias y banalidades.
Solo deseo a NADIA comprensión y solidaridad desinteresada, en su mundo o en el nuestro. Los humanos buscamos únicamente la felicidad y hay muchos espacios dónde poder encontrarla. ¿Que tal tu ombligo?.

merce padilla dijo...

A NADIE QUE IMPORTE:

Procuramos mirárnoslo pero no para complacernos sino para hacer autocrítica, a veces lo logramos, otras no....

Procuramos no caer en el etnocentrismo y considerar que lo nuestro es lo mejor y que las otras culturas son más "atrasadas" o inhumanas. A veces lo logramos, otras no.

Por supuesto que nos causa respeto el que una mujer desee usar un burkha, pero, QUE DESEE USAR no que se vea forzada a usar, no que le impongan el uso, no que la obliguen.

Lo que rechazamos es la violación del derecho a elegir. Si se lo imponen no hay elección posible.

Mis saludos

Jésica O. dijo...

El burkini ha sido inventado por una diseñadora australiana. En ese continente ya han vendido 9.000 prendas, a un precio aproximado de 100 euros. Deja al descubierto solamente una parte de la cara, las manos y los pies. Se trata de una prenda de natación "Halaal" que se exhibe en las playas australianas. La Surf Life Saving Australia, en un intento de reflejar mejor la multiculturalidad existente en la sociedad, ha diseñado esta nueva prenda para que aquellas mujeres musulmanas que quieran formar parte de esta asociación de voluntarios socorristas, puedan hacerlo respetando sus creencias y mandatos religiosos.

Nadie que importe II. dijo...

Ya lo dije, " Yo solo acertaría a defender la posibilidad de elegir".

merce padilla dijo...

A nadie... todos somos alguien

desde luego, compartimos esa defensa

A Jéssica O.
¡ qué cosas, eso del burkini ! ay ay

Dailys (2º Bach A) dijo...

SOBRE EL USO DEL HIYAB

Los egipcios debaten el simbolismo del velo

Últimamente, el uso del hiyab o sea el estilo de vestir islámico por el que una mujer se cubre la cabeza y el cuello con un velo y envuelve su cuerpo con holgadas ropas para ocultar su figura, está causando repercusión en Egipto.
Cuando ya hace poco, un ministro egipcio tildó la hyab de “regresiva”, 130 miembros del Parlamento solicitaron su dimisión.

Tras ese desafío se oculta una vieja competición por la lealtad de los egipcios entre la hermandad musulmana, en teoría prohibida pero cuya influencia se hace patente cada vez que una mujer se pone el velo, y los autoritarios líderes del país, que temen el poder del simbolismo religioso e intentan asimilarlo cada vez con menos éxito, ya que la preponderancia de hyab es cada vez mayor, señal de que los islamistas van ganando

Jéssica O. (2º Bach A ) dijo...

¿SOMOS LAS MUJERES "UNA CABELLERA BONITA" SR. MINISTRO ?

El ministro de cultura egipcio, Faruk OSN, en una entrevista para un periódico, declaraba que la hyab es “un paso atrás para las mujeres egipcias”, y que “las mujeres, con su hermoso pelo, son como flores y no deberían cubrirse”. Sus comentarios sobre el hyab suscitaron bruscas reprimendas de algunos miembros de su partido.

merce padilla dijo...

Bueno, esperemos que ése y otros muchos hombres aprecien las ideas, la inteligencia y la sensibilidad que hay bajo esa preciosa cabellera y también que nosotras nos preocupemos por lo que subyace bajo nuestro cabello aunque también nos guste mimarlo con coquetería.

Paco Santalla (Orientación) dijo...

Poco a poco aparecen razones para la esperanza, aunque estamos lejos.
Este verano pude viajar por algunos países árabes durante un mes, concretamente Jordania y Siria. Obviamente estos países no son Afganistán, pero comparten muchas de sus costumbres.
Mi mujer y yo viajamos como mochileros, la mejor forma de conocer una pequeña parte de las realidades de un país (cosa muy difícil si en un viaje organizado te alojan a los mejores hoteles, te trasladan herméticamente cerrado en su guagua de lujo y te llevan a sus restaurantes para extranjeros).
Las mujeres extranjeras en estos países son muy observadas (especialmente en ciertos lugares poco turísticos) simplemente por llevar una camiseta normal y no vestirse de cuello alto o pañuelo.
En ocasiones tomamos algunos tes (no hay alcohol en casi ningún sitio) en locales donde ella constituía la única presencia femenina, incluidos los camareros. Parece que hay una cierta permisividad para las extranjeras, aunque resultaría probablemente complicado para las mujeres autóctonas entrar en la mayor parte de estos locales. Pero no ha de extrañarnos, recuerdo cuando mi madre me contaba como hace no excesivas décadas en España el acceso a los bares para las mujeres que vivían en pequeños pueblos estaba mal visto. No estaba prohibido, pero si era francamente inusual ¿tendría algo que ver en esto la cultura o la religión?
Comencé comentando que hay razones para la esperanza y me refería con ello a la mayor normalidad con que se vive en algunos núcleos normalmente más urbanos o turísticos. Por ejemplo en Damasco (la capital de Siria) fácilmente se podía encontrar grupos de chicas vestidas occidentalmente, con pañuelo o sin el, con mayores o menores escotes, paseando o tomando algo dentro de locales. Muchas de ellas eran estudiantes. El factor determinante para que los fundamentalismos (tanto árabes como occidentales) no se extiendan, es la educación y el conocimiento respetuoso de otras culturas y otras opciones.
Viajen y miren

mercepadilla dijo...

Gracias Paco Santalla, echaba de menos "la brújula".

Gracias por compartir con nosotros tu viaje y tus interesantes observaciones.
¡Anda, tío, que te pegas unos viajitos...!