domingo, 23 de mayo de 2010

197 .- Riesgos de las Democracias

En las democracias indirectas o representativas, la mayor parte de las personas sólo intervienen en la gestión pública en época electoral con su voto. Una vez elegidos los representantes, que son votados de acuerdo con un programa; no siempre son fieles a él. Los ciudadanos pueden perder su confianza en los representantes si éstos no les son leales. Ahora bien, en un sistema en el que existe la libertad de expresión, los ciudadanos poseen mecanismos para controlar lo que hacen sus representantes mediante la huelga, la presión de la opinión pública, las manifestaciones…

Para muchos pensadores, la apatía y la indiferencia que padecen las democracias actuales se debe a la escasa o pobre participación de la ciudadanía en la gestión pública. Y entendemos que éste es uno de los riesgos que corren las actuales democracias; se hace necesario democratizar más los actuales sistemas democráticos.y, aunque no es posible en estas sociedades, recuperar la democracia directa; medidas como la democratización interna de los partidos, dar más responsabilidad a las instituciones cercanas al ciudadano ejemplo ayuntamientos los foros sociales se hacen convenientes

¿Cuál o cuáles son, según tu criterio los riesgos más graves de la democracia?

miércoles, 12 de mayo de 2010

196.- De "esclavo" o "súbdito" a "ciudadano"


Ciudadano es el miembro de una ciudad, en tanto que participa del poder soberano (de otro modo, solo sería un súbdito) y se encuentra sometido a él (de lo contrario, sería el rey). Pueden existir ciudades sin democracia. Pero son ciudades sin ciudada­nos (Compte Sponvile “Diccionario filosófico”)


Alcanzar la condición de ciudadano/a ha llevado mucho tiempo. El desarrollo de este concepto está vinculado a la conquista de la igualdad y de las libertades individuales. Este logro que no se ha dado aún de forma generalizada, se ha ido produciendo en diferentes etapas a la vez que en cada una de ellas iban apareciendo nuevas desigualdades.

El rasgo fundamental que diferencia al ciudadano del que no posee tal condición, es que participa del poder; el ciudadano no es súbdito; o, si lo es, lo es de las leyes. A pesar de que la democracia representativa no tiene la fuerza de la originaria democracia directa, es, aunque defectuoso, en la actualidad, el sistema de gobierno preferible; no obstante, la ciudadanía, la sociedad civil, tiene en sus manos unas posibilidades de actuación y de compromiso, de implicación, que deben ser aprovechadas; de lo contrario, ser ciudadano por el hecho de darle cada cierto tiempo el voto a unos representantes, resulta un pobre e insuficiente ejercicio.

lunes, 3 de mayo de 2010

195.- El guiño de la lechuza

"Quien tiene un "porqué" para vivir encontrará casi siempre el "cómo"

(Nietzsche)

viernes, 23 de abril de 2010

194.- Nojoud: Una " pequeña - gran mujer "

La pequeña Nojoud, venía del colegio cuando, al llegar a su casa su padre le presentó a su futuro marido, un hombre 22 años mayor que él.

Ella es una pequeña heroína que casada a la fuerza, violentada y humillada, ha conseguido el divorcio a sus 10 años de edad en un país, Yemen, donde el 52% de las jóvenes menores de edad tiene marido.

En 2009, el Parlamento yemení, intentó elaborar una ley que fijara la edad mínima para el matrimonio en los 18 años, pero esta ley fue bloqueada por los políticos islamistas y los jefes tribales.

Muchas niñas y adolescentes se han manifestado ante el Parlamento de Yemen , pidiendo una ley que las proteja y que evite esta humillación así como las numerosas muertes causadas por una maternidad precoz .

El cambio de legislación urgente y necesario, es rechazado por los miembros del Comité de la Sharía en el Parlamento quienes justifican estos matrimonios apoyándose en que el Profeta Mahoma tuvo entre sus mujeres a una que tenía 9 años de edad en el momento de desposarse.



jueves, 15 de abril de 2010

193.- Una historia de " galletas "

Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación, le indicaron que el tren en el que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó un banco en el andén central y se sentó preparada para la espera.

Mientras hojeaba su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. Imprevistamente, la señora observó como aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano, agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente.
La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera, pero tampoco dejar pasar aquello o hacer como que nada había pasado; así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos.
Como respuesta, el joven tomó otra galleta y mirándola la puso en su boca y sonrió. La señora ya enojada, tomó una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho. El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta.
La señora estaba cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, la señora se dio cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta. “-No podrá ser tan descarado”, pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma, el joven alargó la mano, tomó la última galleta, y con mucha suavidad, la partió exactamente por la mitad. Así, con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco. ¡Gracias! - dijo la mujer tomando con rudeza aquella mitad. De nada - contestó el joven sonriendo suavemente mientras comía su mitad.

Entonces el tren anunció su partida... La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Al arrancar, desde la ventanilla de su asiento vio al muchacho todavía sentado en el anden y pensó: “¡Que insolente, que maleducado, que grosero!”. Sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera, su paquete de galletas intacto.

Fuente: adaptación de un relato tomado de internet

viernes, 2 de abril de 2010

192. - Generación "ni - ni "

El 54% de los jóvenes entre 18 y 34 años de edad dice no tener ningún tipo de proyecto ni se sienten motivados a tenerlo. Según algunos sociólogos, la llamada “Generación ni-ni “ ni estudia ni trabaja ni tiene intención de hacerlo , los describen como individuos apáticos, desvitalizados y nada idealistas y han hecho de la frase “Sólo soy parte de mí” su slogan vital.

¿Es esto una exageración o una lamentable y preocupante realidad?

Sheila y Anaís de 1º Bach A, han preparado la siguiente presentación





sábado, 20 de marzo de 2010

191.- Giro Copernicano

Hemos visto recientemente en clase, que Kant dio un "giro copernicano" en la Teoría del conocimiento , situando al sujeto en el centro de la misma y de su relación con el objeto de conocimiento; al igual que Copérnico hiciera con el Sol , cambiando así la visión "geocentrista" por la "heliocentrista".

Una "nueva mirada", una nueva forma de percibir, dio lugar a un nuevo paradigma explicativo...Los cielos eran los mismos, pero no la forma de observarlos.

En su novela "Copérnico", Jhon Banville expone con exquisita calidad literaria las tribulaciones de este astrónomo obsesionado al igual que otros personajes de Banville, en aliviar la desazón de sus interrogantes mediante la búsqueda del conocimiento. Por esta obra,Banville recibió el premio James Tait Black. Banville ahonda en los procesos del pensamiento con una genial maestría.

Aquí extraigo algunos pasajes:

" La vida corría junto a él y él esperaba algo bajo su oleaje, pero no sabía qué, aunque tal vez fuera que lo rescataran "( p. 35)

"El profesor lo miraba con atención, como si estudiara una nueva especie de roedor, presumiblemente arisca" (p. 46)

“Se miró a sí mismo como si se contemplara desde fuera”

" Así como un ciego bobalicón, había intentado llegar a un nuevo destino viajando por las rutas antiguas, había pretendido crear una teoría original con métodos convencionales " ( p. 107)

"Un día, de repente, Dios lo abandonó, aunque es probable que hubiera ocurrido mucho tiempo antes y sólo se diera cuenta entonces. La crisis vino inesperadamente, pues él nunca había cuestionado su fe y se sintió como un traseúnte que se detiene, despreocupado, a mirar una pelea y lo derriban por error con un golpe terrible. Y sin embargo no era exactamente una crisis, pues en su alma no había ni una gran confusión ni dolor, sólo una falta de sensibilidad, un atontamiento" (p. 142)

Los fragmentos citados corresponden a "Copérnico" Jhon Banville Ed. Edhasa, 1990

Imagen: El Astrónomo ( Vermeer- 1668)



sábado, 13 de marzo de 2010

190.- AMABILIDAD .- Leyendo juntos "¿Qué hay que enseñar a los hijos?" (Victoria Camps)

Una persona amable es aquella que se hace digna de amor. Dicho con un lenguaje más llano: la que se hace querer. ¿Cómo lo hace? mostrándose comprensiva, abierta, disponible, dispuesta a echar una mano. En una palabra, no escatimando simpatía. La palabra «simpatía», significa etimológicamente «sentir con»: sentir la alegría y también el dolor del otro, estar con él pase lo que pase, a las duras y a las maduras. Es la misma palabra que «compasión», que también significa «sentir con» el otro. La compasión es un concepto que se ha ido deteriorando con el tiempo, hasta el punto de que uno rechaza que le compadezcan. Identificamos la compasión con la piedad, la caridad, las buenas obras, la limosna, es decir, toda la parafernalia mojigata que acompaña a una más que sospechosa buena conciencia, dispuesta a atender momentáneamente al que sufre parar poder olvidarlo de inmediato. Así entendida, la compasión tiene poco que ver con esa disposición a una amistad cultivada, no sentida en primer término, pero imprescindible para que la vida en común sea cómoda y agradable. Por eso Schopenhauer pensaba que la compasión debía entenderse como «el resorte de la moralidad».Porque la compasión se opone a la crueldad, que es el mal propiamente dicho(...)

Aunque la soledad radical es contraria a la humanidad, todos sentimos el atractivo de la vida solitaria que implica independencia y alejamiento de todo lo que puede molestar. La tendencia a la soledad, a la introversión, es muy característica de la adolescencia. Es la muestra de la «sociable insociabilidad» del ser humano, según la bella expresión de Kant: vivimos en la permanente contradicción de necesitar y querer a los demás y cansarnos de ellos o rechazarlos. Quisiéramos creer que nos bastamos a nosotros mismos pero sabemos que no somos autosuficientes. Para salir de esa paradoja inevitable, no hay más remedio que obligarse a ser sociable, amable, compasivo, simpático. Adam Smith, que fue un gran defensor de la simpatía como base y fundamento de las relaciones humanas, escribió lo siguiente: «la sociedad y la conversación son los remedios más poderosos para restituir la tranquilidad a la mente, si en algún momento, desgraciadamente, la ha perdido; y también son la mejor salvaguardia de ese uniforme y feliz humor que tan necesario es para la satisfacción interna y la alegría». O sea que la amabilidad es tanto un bien para los demás como para la salud, el bienestar y el buen humor de uno mismo. En realidad, no descubrimos nada que no tenga ya muchos siglos. Enseñar a ser amable es partir del supuesto de que sin amor la vida es inhumana. (p 53-55)

Fuente: Extractos de las páginas 53-55 del libro de Victoria Camps "¿Qué hay que enseñar a los hijos?" Ed. Proteus

viernes, 5 de marzo de 2010

189.- 8 de marzo Día Internacional de la Mujer


Sencillos deseos
- Gioconda Belli -

Hoy quisiera tus dedos
escribiéndome historias en el pelo,
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras
las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda,
que me querés mucho,
cosas así, tan sencillas, tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera
dependiera de que los míos sonrieran

alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero, como una gran ola de ternura
deshaciéndome un ruido de caracol,
un cardumen de peces en la boca,
algo de eso frágil y desnudo,
como una flor a punto de entregarse
a la primera luz de la mañana,
o simplemente una semilla, un árbol,
un poco de hierba.

Pintura: Among the ruins - Alma Tadema